sábado, 21 de abril de 2012

LOS FANTASMAS DE LA VENTANA DE LUZ( 2 PARTE)(Entrada 3)

Julia abrió los ojos, la luz del Sol se filtraba a traves de la ventana y reflejaba en la pared su peculiar geometria. Se sentó en la cama y aun sin tener plena conciencia de donde estaba miró a su alrededor. Apartó el hedredon que la tapaba y se sobresaltó al ver su rostro en el espejo de un armario. ¿Que hacia alli?. Entonces recordó la tarde de tormenta en el refugio, su incursión en la lugubre ermita y el infernal trueno de la cripta. Tambien recordó la huida al exterior hacia la noche estrellada y el intenso olor a hierba. Su último recuerdo, mucho menos diafano, era el de un carruaje tirado por dos caballos negros y su apuesto cochero sonriendole desde el pescante.
Luego debia haberse desmayado y alguien la habia acostado en aquella alcoba y arropado con el hedredon de plumas. Habia dormido vestida, tan solo le  faltaba el anorack y las botas. A los pies de la cama descubrió una especie de pantuflas, se las calzó y sin más dilación salió de la habitación.
Seguia sintiendo aunque más atenuada la sensación de jet lag de la vispera. Entró en una amplia estancia, con una gran mesa rectangular de recia madera en su centro. Olia a pan recien hecho y en el fuego del hogar,sobre sus rescoldos, en un cazo la leche hervia desbordandose. Un impulso la llevó a retirarlo del fuego. Entonces oyó a sus espaldas una voz de mujer.
.-Buen dia. ¿Como descansaste? Aposentate y come un bocado.-
.-¿Done estoy?.- preguntó la joven confundida y más sorprendida aun por la indumentaria de la señora.
.- Sois en la masia de can Marcal.- respondió la mujer sonriendo.
Julia no daba credito a lo que veia, aquella mujer vestia como una payesa clásica y hablaba un catalán arcaico, con un acento tan singular que por un momento creyó estar en otra época.
Empezó a oirse, primero a lo lejos, luego más cerca, sobre el adoquinado retumbar los cascos de un carruaje que  entraba en el patio de la masia.
.- Es Armand quien os trajo y que ahora viene a recogeros.- Dijo la señora acercándole un tazón de leche.
.- ¿Armand?.- Acertó a preguntar Julia a media voz.
Cuando el joven entró en la estancia ella le reconoció como el cochero de la noche anterior. ¡ Entonces no lo habia soñado! La misma sonrisa y la misma mirada amistosa.
.-¡ Hola Julia!.- Dijo el joven agachandose hasta ponerse a su altura.
Julia bebia un sorbo del tazón, sentia recuperar las fuerzas mientras escuchaba a Armand.
.- Estas entre amigos. Es dificil de asimilar pero te ruego que confies en mi.-
Ella asintió con la cabeza. El joven le hablaba en un español académico con marcado acento catalán.
.- ¿Pero donde estoy y quien eres?.- Le preguntó Julia.
.- Me llamo Armand Rotllan y estoy aqui para recibirte. Hemos sido nosotros quienes te hemos traido a nuestro mundo.
.-¿A nuestro mundo? Le interrumpió sorprendida Julia.
.- Es el mismo mundo, estamos en el mismo planeta solo que ahora estas en otra realidad paralela a la tuya.-
intentó explicarle Armand.
.-¡Eso es imposible!.- exclamó Julia dejando la taza sobre la mesa.
.-¿Que experimento es este?. ¿Como me obligasteis a ir a la ermita?.- Preguntó Julia cada vez más inquieta.
.- Fue un mensaje subliminal intercalado en el texto que te entregó nuestra agente.- Confirmó el joven.
Julia no tenia donde asirse, sentada ante Armand y mirandole a los ojos buscaba la respuesta a lo que le estaba sucediendo. Durante más de una hora, sin testigos, Armand Rotllan profesor de humanidades pretéritas en la universidad de Girona y guia turistico en la vegueria del girones, explicó a Julia el problema vital al que se enfrentaban.

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