Sucedió en el año 151 en un lugar en medio del oceano Atlántico que vosotros conoceis como archipielago de San Pedro y San Pablo. Para nosotros son las islas del Nuevo Mundo. Seis caravelas portuguesas viajaban desde Lisboa a la India, por la ruta segura del Cabo de Buena Esperanza, bordeando la costa de Africa, para despues seguir hacia el norte, dejando atras Madagascar y entrar en el oceano Indico.
Los vientos dominantes y las corrientes marinas habian desviado a la flota , un poco al oeste, de la ruta establecida. Navegaban a cierta distancia de la costa africana, para evitar los arrecifes y las rocas, mantenian rumbo sur,suroeste, una vez superado Cabo Verde. A bordo de una de las naves, la Sao Pedro,iba como primer oficial un antepasado tuyo: Bernat Moragues.
Moragues habia nacido en Roses, hijo y nieto de pescadores desde muy pequeño habia soñado con embarcarse en una de las naos que surcaban "la mar oceana" su sueño se hizo realidad por una desgraciada circunstancia. La pequeña barca de pesca familiar zozobró frente al golfo, un amanecer de finales de Septiembre, sorprendida por una "llevantada" que arrastró al fondo del mar a su padre y hermano. El pudo asirse a un madero y esta vez por una afortunada casualidad ser rescatado por un bergantin portugues en ruta desde Marsella a Lisboa. Enrolado a bordo, su juventud pericia y buena disposición le hizo ganarse la estima del capitan y de la tripulacion.Desde entonces y por mucho tiempo navegó con ellos a Cabo Verde o al mismo Londres, Támesis arriba, llevando en sus bodegas el preciado vino de Madeira.
Diez años más tarde de ser rescatado del mar, otro amanecer el del 20 de abril de 1511 , Bernat Moragues, primer oficial de la Sao Pedro iniciaba su turno de guardia. En pie a popa, miraba como lentamente el Sol despuntaba por la banda de estribor, rezaba como siempre su primera oración en recuerdo de su padre y hermano, otra oracion era dedicada a su madre muerta horas despues que él naciera, ésta era más breve aunque no menos sentida. Suspiraba pensando que desde el cielo todos le acompañaban en sus singladuras a traves del oceano. Luego sus pensamientos bajaban a las tierras de Madras o Ceilan, escudriñando en el rostro casi olvidado de una adolescente que prometió esperarle donde le viera partir, quizas si, quizas alli estaria cuando desembarcara.
Bernat volvió la vista a proa y se olvidó de todas sus reflexiones, un objeto negro e inmenso aparecia y desaparecia difuminado por la neblina que se pegaba a su lomo. Forzó la vista y ya no dudó.... rocas. ¡ rocas! a proa! Gritó.
El timonel, reaccionó rápido, desde su posición bajo el castillo de popa, inclinó la barra horizontal ¡derecha todo!y el barco empezó a girar a babor. Bernat se subió al palo del trinquete, entre la neblina emergian amenazadoras alguna rocas negras. El mar quieto rompia suavemente sus olas sobre el arrecife. La Sao Pedro lo esquivó pasando a menos de cinco metros de su superficie. Toda la tripulacion, alertada por los gritos de Bernat, habia subido a cubierta y contemplaba por la banda de estribor, como la nao iba dejando atras aquellas islas tan extrañas, pequeñas de treinta metros de largo y quince de altura. El comandante Manuel de Castro Alcoforado apareció en el castillo de popa y llamó a Bernat.
.-¿Que ha sucedido?.- interrogó el capitan.-
.- Casi embarrancamos Señor, ni tan solo he oido romper las olas en el arrecife. Estas islas no estan en la carta de navegacion.-
El comandante miró como la nao,lentamente, dejaba atras los islotes. El Sol ya habia emergido en su totalidad por el horizonte y la niebla se estaba disipando. Las rocas negras se veian salpicadas por algunos pequeños pájaros blancos.
.-Seguramente somos los primeros navegantes que pasamos por aqui. Haz señal a la flota. Que vigilen y se mantengan alerta por si encontramos más escollos..- .- ordenó el comandante.
Bernat Moragues ordenó que izaran el pendón que indicaba que navegaban en aguas peligrosas. El capitan Castro regresó a su cabina y anotó en el diario de abordo el dia y la hora y la posicion aproximada del avistamiento. Las islas no tenian ningun interes pero representaban un peligro para la navegacion y era necesario dejar constancia.
.- Tu Julia eres la descendiente de Bernat Moragues.- dijo Armand cuando acabó su relato.-
El carruaje se habia detenido en uno de los extremos del pueblo. Alli habia un edificio grande de dos plantas . Mucha gente hacia cola a su entrada.
.- No entiendo nada, me has hablado de este antepasado mio, de Bernat Moragues, pero que importancia tiene que descubriera estas islas.- preguntó Julia.
Aquella singular historia la habia calmado. Ahora se sentia más tranquila, perpleja pero al mismo tiempo interesada por saber que estaba pasando.
.- No tiene importancia que tu antepasado descubriera las islas. En realidad tambien las descubrió en tu mundo. Solo...que en tu mundo las vió tarde y su barco encalló, hundiendose en pocos minutos. Murieron todos..- contestó Armand.-
.- ¿ Y ya está? ¿Solo con este detalle se bifurcaron los dos universos?.-
.-Si porque aunque esta circunstancia por si sola ya es suficiente para crear una nueva realidad hay que añadir que tu antepasado participó de manera decisiva en acontecimientos en nuestro universo que no hubieran sucedido si la Sao Pedro se hubiera hundido al chocar contra aquellas rocas en medio del oceano..- Armand profesor de humanidades pretéritas en su mundo, estaba cómodo alli sentado en el pescante en compañia de su singular oyente, impartiendo la lección de su vida, y continuó..
lunes, 30 de abril de 2012
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