LA ERMITA DE SANT SALVADOR DE PUIG ALDER
El viento soplaba constante despeinando la rubia cabellera de Julia Moragues. Sentada en el banco de piedra, junto a la entrada del refugio, apoyaba la espalda contra la pared mientras respiraba profundamente. La subida hasta la ermita habia sido agotadora pero habia conseguido llegar antes de que anocheciera y ahora podia recuperar el aliento contemplando a sus pies el valle aun iluminado por la luz crepuscular. Pronto oscureceria y entonces probablemente reaparecerian sus fantasmas de siempre: el miedo a la soledad y a los lugares cerrados, y un problema nuevo: la tensa relación con su pareja que parecia abocarles a la ruptura definiva.
Era la primera vez en mucho tiempo que Mateu no la acompañaba.
Dos semanas antes habian discutido, a las puertas de una sala de cines. El como siempre queria ver una pelicula de acción, pero esta vez ella no cederia. Acabaron peleandose, llorando ella, y diciendo él aquellas palabras que no por repetidas eran menos dolorosas: Nena no hay quien te aguante! Y luego siguió con la lista de reproches, hasta acabar con la consabida traca final¡ Eres una prepotente y vas de intelectual!. Ya no hubo cine para nadie!.Era la gota que colmaba el vaso. En un año habian pasado de no tener núnca un problema a no tener ninguna solución.
A escasos metros una mujer mayor les habia estado observando. Cuando Julia se alejó de Mateu y a paso ligero empezó a subir por el Pº de Gracia ella la siguió. La joven esperaba que él la alcanzara y le pidiera perdón pero quien tocó su hombro con delicadeza fue la desconocida.
.- Esta es la solucion a tus problemas.- dijo ofreciendole un pequeño triptico que contenia un mapa y un texto con la foto de lo que parecia una ermita..
.- Has de ir sin falta, muchos te lo agradeceran.- Añadió enigmatica.
La mujer se alejó dejandola en medio de la acera con el desconcierto asomando a sus ojos.
Y alli estaba ahora tan desconcertada como aquella tarde, a los pies del castillo de Puig Alder, en la ermita de Sant Salvador. Aun se preguntaba que fuerza irresistible la habia llevado hasta aquel solitario lugar desafiando todos sus miedos ancestrales. Desplegó una vez más el mapa que la extraña mujer le entregara y leyó por enesima vez el desconcertante texto: ¡ CUANDO CRUCES EL UMBRAL Y RETUMBE EL TRUENO Y LA LUZ DEJE PASO A LA OSCURIDAD, NO TENGAS MIEDO. YO TE ESPERO AL OTRO LADO, PARA CERRAR JUNTOS LO QUE ABRIMOS!
Parecia un mensaje criptico pero dirigido a quien y por quien. No creia en el más allá ni en ningun "otro lado", sin embargo no podia negar en ella ese "sentimiento oceánico" que llenaba sus ojos de lágrimas escuchando una canción o leyendo un poema y que se hacia más evidente en momentos como aquel contemplando a solas el atardecer con las montañas lejanas ardiendo en el ocaso y las nubes convectivas creciendo a sus espaldas. " Se acerca la tormenta" Se dijo en voz alta.
jueves, 12 de abril de 2012
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