Javier siguió leyendo el diario de su padre:
"31 de mayo de 2009: Naturalmente, en este primer ensayo, el mensaje arrojado al subconsciente colectivo ha sido inocuo. No podemos correr el riesgo de abrir la caja de Pandora sin saber como cerrarla. Así que la sugestión subliminal consistió en ordenar, a los sujetos receptores, que en los días siguientes al partido vistian con una de las camisetas del Barça, en concreto la amarilla. Conociendo que el color genuino del F.C.Barcelona es el azul-grana será, para el experimento, estadísticamente significativo que un gran número de aficionados luzcan la camiseta amarilla; dando de lado a la nueva camiseta conmemorativa de color azul y grana con el lema "tricampions"."
"Ha sucedido, no dábamos crédito, no solo hemos corroborado la eficacia de nuestro método, también hemos comprobado fehacientemente que segmento de la población es más sugestionable: "aquellos que ingieren bebidas alcohólicas a base de granos germinados de cebada u otros cereales fermentados en agua, como la cerveza, mientras son sometidos al producto mediante la televisión". La prueba definitiva ha sido comprobar que la población musulmana, abstemia por mandato del Corán, prefería mayoritariamente la camiseta azul-grana de tricampeones. Desde la terraza de la cafetería Zurich se podía ver una inmensa marea amarilla pasear por las Ramblas, salpicada apenas por el azulgrana de los aficionados inmunes al experimento. Podía jugar a mirar primero la camiseta y luego el rostro del viandante y rara vez te equivocabas. Magrebies, pakistanies y algunos negros de azulgrana, todos los demás , latinos, europeos, y otros negros, animistas, de amarillo. Vi un niño llorar desconsolado porque su padre, latino, se empeñaba en vestirle de amarillo cuando él prefería la samarreta blaugrana dels tricampions. La euforia entre nosotros se ha desatado, esta es la prueba concluyente de que disponemos de un instrumento con el que modelar a la humanidad. Sentimos lo que debieron sentir Einstein y sus colegas en Palo Alto cuando probaron la primera bomba atómica. Y todos nos hemos conjurado para que en su aplicación los nobles objetivos primen sobre los intereses espúreos de cualquier grupo de presión".
"Posdata: ¿Ingenuos o farsantes? Con la perspectiva que nos da el tiempo, debo aceptar que fuimos ambas cosas. Vivía la ciudadadanía tal devoción barcelonista que ayudando un poco con nuestros mensajes, hasta podríamos conducirla, quizás decisivamente, a un estado fraternal, donde etnias y nacionalidades muy dispares integradas por la misma causa, convivieran desde entonces y para siempre, bajo la misma bandera y entonando el mismo himno: ¡blaugrana al vent! Magrebies, pakistanies, latinoamericanos, subsaharianos, rusos, serbios, croatas y naturalmente nosotros, los nativos. Los caminos de la integración, como los del Señor son insospechados. El paso de ingenuos a farsantes lo dimos al día siguiente. No sospechábamos que nuestros colaboradores del CESID habían cobrado por adelantado. Cuando colaboraron en nuestro experimento, y sin saberlo nosotros, se guardaron un lote del producto que llamamos Z.P. Es más potente e instantáneo que el usado por nosotros, y antes de que pasaran 48 horas ya lo experimentaron. Se acercaban las elecciones europeas y las encuestas auguraban una participación muy baja, que iría en detrimento del partido que gobernaba. Una noticia referente a abusos sexuales cometidos por curas y monjas a menores en escuelas entre los años 50 y 80 del siglo pasado, fue aprovechado por la opinión pública afín al gobierno para atacar a la iglesia. El cardenal Pajares, intentando parar el golpe concedió una entrevista a la t.v. Todo seguía el guión previsto, el prelado se mostró contricto y afectado pero, cuando ya parecía poner fin a sus declaraciones, luego de unos segundos en silencio añadió para escandalo de todos, que si bien los abusos eran condenables, Dios, por medio de sus pastores, los perdonaba si habia confesión y penitencia, en cambio los abortistas contumaces arderían en el infierno... El cardenal, cuando abandonó los estudios de T.V no era consciente de lo que había dicho. Aun estaba algo mareado, no sabía que la cañita de cerveza con pistachos que tan amablemente le habían ofrecido le abriría las puertas del martirio. Fue la primera vez que tuvimos problemas con los servicios secretos y no sería la última".

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